Por casualidad he conseguido venir
a una aldea hecha de Iglús. dentro de
de ellas parecían vivir aldeanos
normales, sin embargo, ellos usaban abrigos
pesados y portaban grandes lanzas.






Estos pueblos tenían una gran variedad
de intercambios y hasta ofrecían artículos
lucrativos como la sangre de
dragones de hielo. Por ejemplo, sus
negociaciones más comunes incluían las lanzas
de pesca.










Esta herramienta es muy eficaz en 
la captura de diversos tipos de peces.
Simplemente apuntando y sosteniendo
la lanza a cerca del agua es posible 
capturar pescados de las profundidades.
Ella es muy valiosa para mí, porque me
ayuda a alimentar a mi pequeño dragón de hielo.